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Las recientes declaraciones del ministro de Consumo del Gobierno de España, D. Alberto Garzón, realizadas al rotativo británico The Guardian el pasado día 26 de diciembre en las que, sin matización alguna afirmaba que, las “megagranjas contaminan la tierra, el agua y posteriormente exportan esta carne de baja calidad procedente de estos animales maltratados”

nos lleva a pensar que el Ministro de Consumo del gobierno de España ha tenido acceso a algún informe oficial sobre las practicas productivas desarrolladas en todas estas empresas, sin excepción, y deberíamos deducir que en ellas se vulnera de forma consciente, sistemática y organizada la legislación española y comunitaria sobre la producción ganadera y bienestar animal.

Es también de suponer que dicho informa está ya en manos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para que proceda de inmediato a la clausura de esas actividades ilícitas, sin perjuicio de las responsabilidades civiles y penales que sus autores tengan y para las que la administración de justicia habrá, sin duda, ya empezado a actuar de forma inmediata.

No parece ser esa, sin embargo, la realidad de este sector productivo; la ganadería ayuda como pocos al mantenimiento de nuestro medio rural, a la conservación de nuestros pueblos, a la generación de empleo (tanto directo e indirecto), al desarrollo de la industria agroalimentaria y a la incorporación de la mujer y de los jóvenes mediante la potenciación de explotaciones que son perfectamente sostenibles tanto desde el punto de vista medioambiental como económico; explotaciones que mediante la aplicación de la técnica, la tecnología e innovación son capaces de proporcionar alimentos sanos, seguros y de calidad y en cantidades suficientes para satisfacer la demanda creciente debido al incremento de la población humana

Recordemos como referencia el dato hecho público por las seis organizaciones interprofesionales de la cadena ganadero-cárnica (ASICI, AVIANZA, INTERCUN, INTEROVIC, INTERPORC Y PROVACUNO): “Cabe ecordar que la cadena ganaderocárnica aportó en 2020 nada menos que 8.680 millones de euros de exportaciones a la balanza comercial de España, un saldo positivo del 799% y que contribuye a paliar el tradicional déficit comercial de nuestro país”. Otro de Cooperativas Agroalimentarias de España: “Es conveniente remarcar también que el pasado año desde España se exportaron carne y productos cárnicos por un valor de 9.145 millones de euros, y que España es también el segundo mayor exportador mundial de carne de porcino..”

Desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Agrónomos y la Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos mostramos nuestro más profundo malestar y rechazo a las declaraciones interesadas y sin fundamento que lastran la imagen, no sólo de uno de los subsectores más regulados y controlados del país, sino de todos los profesionales que han contribuido a posicionarnos como como una potencia ganadera mundial.

RESPUESTA MINISTRO GARZÓN